Nuestro Manifiesto
Nuestro propósito
Nuestro Manifiesto
Nuestro propósito
Hay frases que hoy se repiten en muchas casas y colegios: “Pero si era solo una broma”, “todos lo estaban haciendo y soy el único que no participa”, “lo vi en TikTok y todos los están haciendo”, “me lo mandaron por WhatsApp”, “no pensé que fuera tan grave”.
Bienestar Digital
Mundo Digital
Julio 14, 2026
Marcela Momberg
Educadora Digital y especialista en Convivencia Digital

Detrás de esas frases suele aparecer un fenómeno que los adultos todavía no terminamos de dimensionar: los retos digitales. No todos son peligrosos. Algunos pueden ser creativos, solidarios o entretenidos. Pero otros han dejado de ser un simple juego para convertirse en una forma de presión social, exposición, humillación, riesgo físico, daño emocional o incluso puerta de entrada a desconocidos. Dejando huellas indelebles
El problema no es solo el reto. El problema es todo lo que lo rodea: algoritmos que premian lo extremo, grupos que presionan, niños que buscan pertenecer, adolescentes que temen quedar fuera y adultos que muchas veces llegamos tarde por desconocimiento y no comprender como nacen, funcionan y se multiplican los retos.
EL NUEVO PATIO DEL COLEGIO YA NO TIENE LIMITES
Antes, hace un buen tiempo, bromas, desafíos o conflictos ocurrían en el recreo, en la plaza o en la salida del colegio. Hoy ocurren en espacios mucho más difíciles de ver y comprender: grupos de WhatsApp, Discord, TikTok, Instagram, videojuegos, mensajes privados y cuentas secundarias.
El patio se volvió invisible y se amplio más allá de las paredes del aula y del colegio
Y cuando el patio ya no es visible, los adultos necesitamos nuevas formas de acompañar y reflexionar junto a ellos. Siempre parte compartiendo lo que a ti te llamo la atención del espacio digital y porque razón. Abrir el espacio de diálogo es fundamental porque si partimos criticando sólo lograremos que no compartan y te respondan lo que tú deseas escuchar.
Los niños y adolescentes parecieran ser muy hábiles con la tecnología. Saben editar videos, buscar memes, instalar aplicaciones, cambiar configuraciones y moverse con rapidez por internet. Pero esa habilidad técnica no es madurez emocional. Saber usar un celular no significa saber enfrentar presión social. Saber grabar un video no significa comprender las consecuencias de publicarlo. Saber entrar a un grupo no significa reconocer cuándo ese grupo se vuelve peligroso.
Ese es el gran mito del “nativo digital”: creer que, porque nacieron rodeados de pantallas, están preparados para vivir solos dentro de ellas.
No lo están.
Necesitan adultos presentes, informados y disponibles. Adultos significativos
POR QUÉ LOS RETOS DIGITALES ATRAPAN A LOS NIÑOS
Pertenecer es fundamental para tus hijos. La opinión del grupo pesa. Ser aceptado importa. Quedar fuera duele. Y en ese contexto, un reto digital puede transformarse en una prueba de valentía, popularidad o lealtad o ser aceptado en su grupo curso.
Y ahí está el riesgo
Además, los algoritmos de las redes sociales han creado un diseño peligroso, que potencia, valida y amplifica lo peligroso, violento
El reto digital más peligroso no siempre es el más violento. A veces es el que logra convencer a un niño de hacer lo imposible para ser aceptado.
Lo que es fundamental comprender:
No necesitas saberlo todo, ni cada tendencia o cada nueva plataforma, pero instalar una cultura familiar de respeto, confianza e interés en su “mundo digital”
La frase más poderosa que una familia puede repetir es esta:
“Si algo te incomoda, te asusta, te presiona o te pide guardar un secreto peligroso, ven a contarnos. No estás solo”.
Esa frase debe decirse antes de que ocurra el problema. Porque cuando tu hij@ ya está atrapado en una situación difícil, la vergüenza puede ser más fuerte que la confianza.
Algunas preguntas que pueden abrir conversaciones:
“¿Qué retos has visto últimamente?”
“¿Hay alguno que te haya parecido raro?”
“¿Alguien de tu curso ha hablado de hacer uno?”
“¿Qué harías si tus amigos te presionan?”
“¿Qué tendría que pasar para que me pidieras ayuda?”
“¿Qué cosas jamás deberíamos hacer por likes?”
Estas preguntas son más valiosas que un discurso perfecto. Porque permiten entrar al mundo de tu hijo sin criticar ni deslegitimar sus espacios, creando redes y puentes.
Por eso es útil enseñarles una pausa mental de cinco segundos antes de participar en cualquier desafío:
“¿Esto me cuida?”
“¿Esto cuida a otros?”
“¿Esto me representa?”
“¿Lo haría si mi familia estuviera mirando?”
“¿Me están presionando?”
Si alguna respuesta incomoda, debe saber que puede detenerse.
Los retos digitales se actualizan día a día y se multiplican ante la amplificación mediática, podemos evitarlos no, pero podemos construir una red profunda y poderosa donde la prevención sea nuestra bandera.
Donde la tribu unida diga presente
Consejos para la infografía:
DISEÑAR UNA FICHA DE CONVERSACIÓN FAMILIAR
Uno de los recursos más útiles es una ficha que los padres puedan imprimir o enviar por WhatsApp. Debe incluir preguntas para conversar en la mesa, en el auto o antes de dormir.
Puede tener este formato:
Hoy conversamos sobre retos digitales
Si el reto implica dolor, no es juego.
Si pide secreto, no es confianza.
Si humilla a otro, no es humor.
Si exige datos o fotos, no es inocente.
Si presiona, no es libertad.
Porque te quiero, estoy siempre …

Docente, conferencista y autora de Huérfano Digital y Educando a futuros líderes. Con amplia experiencia trabajando con madres, padres y comunidades educativas en Chile y Latinoamérica, se ha especializado en ciudadanía digital y prevención de vicios digitales , acompañando a familias y colegios desde el uso ético y crítico, creando estrategias pedagógicas que unen familias y comunidades educativas Lidera estrategias de prevención frente al Impacto de la #IA